Caso — amistad
La amiga que solo habla de sí misma
Cada vez que te encuentras con tu amiga, ella habla dos horas de sus problemas, de su ex, de su jefe. Cuando intentas contar algo tuyo, lo conecta enseguida con su historia. Sales agotada. La quieres, pero empiezas a poner excusas para no verla.
No depende de ti
- Su manera de ser
- Que se dé cuenta sola
- Cómo tome tu comentario
Depende de ti
- Decirle con cariño lo que necesitas
- Poner límites de tiempo
- Elegir con qué frecuencia la ves
La mirada estoica
Evitarla con excusas es una forma de injusticia hacia ambas: ella no sabe qué pasa y tú acumulas cansancio. La amistad justa es recíproca. Puedes decirle, en un buen momento: "Te quiero y me gusta escucharte. A veces siento que no alcanzo a contarte mis cosas; ¿me dejas un turno?". Muchas personas no se dan cuenta hasta que alguien se los dice con cariño. También puedes cuidar tu energía: encuentros más cortos, un plan con actividad en lugar de dos horas de café. Marco Aurelio aconsejaba ocuparse de lo necesario. Una amistad necesaria merece honestidad, no huida.
«Ocúpate de pocas cosas si quieres estar tranquilo.» ¿No será mejor ocuparse de lo necesario? La mayor parte de lo que decimos y hacemos no lo es; si lo suprimes, tendrás más calma.
Para ti
¿Qué conversación honesta salvaría una amistad que estás dejando morir en silencio?
Principio: Vivir según la naturalezaVirtud: Justicia