Caso — trabajo
Te despiden por reestructuración
Después de seis años en la empresa, un viernes te llaman a Recursos Humanos. La compañía se fusiona y tu cargo desaparece. Te entregan una carta, te agradecen y te piden devolver el computador. Sales a la calle con una caja en las manos, pensando en el arriendo, en tu familia y en que a tu edad "ya nadie contrata".
No depende de ti
- La decisión de la fusión
- El mercado laboral de este mes
- Lo que otros piensen de tu salida
Depende de ti
- Darte unos días para sentir el golpe sin castigarte
- Revisar tus finanzas y hacer un plan de tres meses
- Contactar a tu red con honestidad
- Actualizar tu hoja de vida
La mirada estoica
Duele, y está bien que duela: los estoicos no piden sonreír ante una pérdida. Pero sí distinguen el golpe del relato. El golpe es real: menos ingresos, incertidumbre. El relato ("ya nadie me va a contratar", "fracasé") es un juicio que puedes revisar. Tu trabajo no era tuyo; era prestado, como dice Epicteto de todo lo externo. Tu competencia, tu disciplina y tu forma de tratar a la gente sí lo son, y salen contigo por la puerta. Marco Aurelio escribió que lo que se interpone en el camino se convierte en el camino. Esta semana el camino es concreto: números, llamadas, una lista de posibilidades. Un paso cada día. El coraje no es no tener miedo; es hacer la llamada con miedo.
El obstáculo a la acción hace avanzar la acción. Lo que se interpone en el camino se convierte en el camino.
Para ti
¿Qué te llevas contigo de estos años que nadie te puede quitar?
Principio: Aceptar el destinoVirtud: Coraje