Caso — trabajo
Tu error costó dinero a la empresa
Configuraste mal un descuento en la tienda en línea y durante cuatro horas se vendieron productos a pérdida. Nadie sabe todavía que fuiste tú; el sistema no deja registro claro. Podrías decir que fue una falla técnica. Tu estómago está hecho un nudo mientras el equipo busca al responsable.
No depende de ti
- Las pérdidas que ya ocurrieron
- La reacción de tu jefe
- Las consecuencias que decida la empresa
Depende de ti
- Decir la verdad
- Proponer cómo evitar que se repita
- Cómo te tratas a ti mismo después del error
La mirada estoica
Hay un camino fácil y un camino recto, y ya sabes cuál es cuál. Marco Aurelio se reprochaba discutir demasiado sobre cómo debe ser un hombre bueno: basta con serlo. Decir "fui yo, esto pasó, así propongo evitarlo" es un acto de coraje y de justicia a la vez: evita que culpen a otros y le devuelve al equipo tiempo y confianza. Las consecuencias no dependen de ti; tu integridad, sí. Y una vez dicho, no te castigues de más: el error ya fue, y la culpa que no sirve para corregir no es virtud, es otro peso inútil. Lo que queda es aprender y seguir.
No sigas discutiendo sobre cómo debe ser un hombre bueno: sélo.
Para ti
¿Qué versión de ti quieres recordar dentro de cinco años cuando pienses en este día?
Principio: Vivir según la naturalezaVirtud: Coraje