Caso — amistad
No te invitaron al paseo
Ves en historias de Instagram que tus amigos del colegio se fueron de paseo el fin de semana a una finca. Nadie te dijo nada. Te duele el pecho y empiezas a recordar otras veces en que te sentiste excluido. Piensas en escribir algo sarcástico en el grupo.
No depende de ti
- A quién invitan otros
- Las razones que tuvieron
- Lo que piensan de ti
Depende de ti
- Preguntar con sencillez, sin reproche
- No actuar desde el resentimiento
- Cultivar las amistades que sí te buscan
La mirada estoica
Duele sentirse fuera, y es humano. Pero Epicteto diría que el hecho —"fueron sin mí"— es distinto del juicio —"no les importo, siempre me excluyen". Quizá fue algo improvisado, quizá hubo un malentendido, quizá sí se están alejando. No lo sabes. Un mensaje sarcástico te daría alivio un minuto y cerraría puertas. Una pregunta sencilla, días después, abre: "Vi que se fueron a la finca, qué bien. Me hubiera encantado ir; ¿la próxima me avisan?". Si la respuesta confirma que hay distancia, esa información también sirve: puedes invertir tu cariño en quienes te buscan. La amistad no se exige; se cultiva.
No son las cosas las que perturban a los hombres, sino los juicios que se hacen sobre las cosas.
Para ti
¿Qué amistad que sí te busca estás descuidando por mirar la que no?
Principio: Libertad emocionalVirtud: Sabiduría