Caso — amistad
Te encuentras con alguien que te hizo daño
El sábado es el cumpleaños de un amigo común y sabes que irá una antigua amiga con quien terminaste mal hace dos años, después de que contara un secreto tuyo. Quieres ir a la fiesta, pero te imaginas la tensión, las miradas, y piensas en inventar una excusa para quedarte en casa.
No depende de ti
- Que ella vaya
- Cómo se comporte
- Lo que otros sepan de la historia
Depende de ti
- Prepararte mentalmente para el encuentro
- Decidir cómo saludarás
- Cuánto tiempo te quedas
La mirada estoica
Epicteto aconsejaba, antes de ir a los baños públicos, imaginar lo que allí ocurre: empujones, gritos, salpicaduras. Así uno va preparado y no pierde la calma. Haz lo mismo: imagina la fiesta con ella presente. Imagina el momento de cruzarse. Decide desde ahora: un saludo cordial y breve, sin fingir amistad ni hacer escenas. Imagina incluso que ella hace un comentario incómodo, y tu respuesta serena. Al llegar, ya lo habrás vivido, y tendrá menos poder. No dejes que alguien que ya no está en tu vida decida a qué fiestas vas. Tu amigo merece tu presencia.
Si vas a los baños, imagina lo que ocurre allí: gente que salpica, que empuja, que grita. Irás con más seguridad si te dices: «quiero bañarme y también mantener mi voluntad conforme a la naturaleza».
Para ti
¿Qué momento difícil podrías ensayar en tu mente antes de que llegue?
Principio: Anticipar las dificultadesVirtud: Coraje