Caso — familia
Tu hermano no devuelve el préstamo
Hace ocho meses le prestaste a tu hermano una suma importante para cubrir una deuda. Prometió pagar en tres meses. No ha devuelto nada y, sin embargo, lo ves publicando fotos de un paseo. Cada vez que hay reunión familiar, evitas hablarle y sientes que la rabia te está envenenando.
No depende de ti
- Que te pague
- Cómo gasta su dinero
- Lo que otros familiares opinen
Depende de ti
- Pedirle una conversación clara sobre el pago
- Decidir cuánto estás dispuesto a perder
- No volver a prestar lo que no puedas regalar
La mirada estoica
Aquí hay dos asuntos mezclados: el dinero y el vínculo. El dinero es un indiferente; importa, pero no define quién eres. El vínculo con tu hermano, y cómo actúas tú, sí tiene que ver con la virtud. Epicteto, en el pasaje de las dos asas, pone justamente el ejemplo de un hermano injusto: no lo tomes por "es injusto", sino por "es mi hermano". Eso no significa callar. Significa hablar desde el vínculo: "Me afecta que no hayamos hablado del préstamo. ¿Qué puedes pagar y cuándo?". Si no paga, habrás aprendido algo y podrás decidir si das ese dinero por perdido para no perder también a tu hermano. Y en adelante, presta solo lo que podrías regalar sin rencor.
Toda cosa tiene dos asas: por una se puede llevar y por la otra no. Si tu hermano es injusto contigo, no la tomes por el asa de «es injusto», sino por la de «es mi hermano, criado conmigo».
Para ti
¿Qué te importa más recuperar: el dinero o la relación? ¿Puedes intentar ambas cosas?
Principio: Los indiferentesVirtud: Justicia