Caso — redes
El grupo familiar comparte noticias falsas
En el grupo de WhatsApp de la familia, tu tía comparte por tercera vez esta semana una noticia falsa sobre vacunas. Otros la reenvían. Tú ya corregiste antes y te respondieron que eras un "sabelotodo". Estás a punto de escribir un mensaje largo y enojado, o de salirte del grupo.
No depende de ti
- Lo que tu familia crea
- Que acepten tus correcciones
- La cantidad de información falsa que circula
Depende de ti
- Decidir cuándo vale la pena corregir
- Hacerlo con respeto y fuentes
- Hablar en privado con quien comparte
La mirada estoica
Marco Aurelio empezaba sus días recordando que encontraría gente que se equivoca, y que su tarea no era enojarse sino colaborar. Corregir desinformación es un acto de justicia, pero la forma importa. Un mensaje largo y enojado en el grupo pone a todos a la defensiva. Prueba otra vía: escríbele a tu tía en privado, con cariño: "Tía, vi lo que compartiste; yo también me preocuparía, pero encontré que no es cierto. Te paso esta fuente". Nadie cambia de opinión cuando se siente humillado en público. Y si no la convences, habrás hecho tu parte. El resto no depende de ti.
Al amanecer, dite a ti mismo: hoy me encontraré con un entrometido, un ingrato, un insolente, un envidioso. Nada de eso puede dañarme, porque nadie puede arrastrarme a lo vergonzoso. Hemos nacido para colaborar, como los pies, las manos, los párpados.
Para ti
¿Estás buscando que tengan la información correcta o que admitan que tienes razón?
Principio: Ciudadanía del mundoVirtud: Justicia