Caso — salud
Murió alguien que amabas
Hace tres semanas murió tu padre, de forma repentina. Volviste al trabajo y todos esperan que funciones con normalidad. Tú sientes un vacío enorme; hay mañanas en que no puedes levantarte. Alguien te dijo que "los estoicos no lloran", y te sientes débil por no poder con esto.
No depende de ti
- Su muerte
- El tiempo que dure el duelo
- Lo que otros esperen de ti
Depende de ti
- Permitirte llorar y sentir
- Pedir tiempo y apoyo
- Buscar acompañamiento profesional si lo necesitas
- Honrar su memoria a tu manera
La mirada estoica
Quien te dijo que los estoicos no lloran se equivoca. Séneca escribió cartas de consuelo donde admite que las lágrimas son naturales y que lo que él criticaba era el llanto fingido o sin fin, no el dolor sincero. El duelo no es debilidad; es el precio del amor. Epicteto hablaba de "devolver" lo que amamos: no para dejar de sentir, sino para agradecer lo que se tuvo. Hoy lo que depende de ti es muy poco, y está bien: comer algo, dormir, dejarte acompañar. Pide tiempo en el trabajo si puedes. Si el vacío te impide funcionar por mucho tiempo o aparecen pensamientos de no querer vivir, busca ayuda profesional de inmediato. No tienes que atravesar esto solo.
Este tema puede doler de verdad. Si te desborda, busca apoyo profesional: líneas de ayuda.
Nunca digas de nada «lo he perdido», sino «lo he devuelto». ¿Ha muerto tu hijo? Ha sido devuelto. ¿Has perdido tu propiedad? También ha sido devuelta.
Para ti
¿Quién podría acompañarte hoy, aunque sea un rato?
Principio: Aceptar el destinoVirtud: Templanza