Caso — amistad
La envidia por el éxito de una amiga
Tu mejor amiga te cuenta feliz que la aceptaron en una maestría en el exterior con beca completa. Tú aplicaste a la misma convocatoria y no pasaste. La felicitas, pero esa noche no puedes dormir, y al día siguiente contestas sus mensajes con monosílabos. Te avergüenza sentirte así.
No depende de ti
- El resultado de la convocatoria
- La suerte o el talento de tu amiga
- La sensación que ya apareció
Depende de ti
- Reconocer la envidia sin castigarte
- Separar tu frustración de tu amistad
- Decidir tu siguiente paso
La mirada estoica
La envidia es una pasión que nace de un juicio: "su éxito me hace menos". Pero su beca no te quita nada; tu resultado habría sido igual si ella no hubiera aplicado. Marco Aurelio notaba cuánto pesa la comparación con los demás. Nombrar la envidia ya es sabiduría: no te hace mala amiga; te hace humana. Lo que sí sería injusto es castigarla a ella con tu frialdad. Puedes incluso decírselo: "Estoy feliz por ti y también triste por mí; dame unos días". Y luego pregúntate qué harás tú: aplicar de nuevo, buscar otra ruta. Su éxito puede ser un espejo que te inspira en lugar de uno que te humilla.
Me ha sorprendido a menudo que cada uno se ame más que a los demás y, sin embargo, dé menos valor a su propia opinión sobre sí que a la de los otros.
Para ti
¿Qué te está mostrando esta envidia sobre lo que deseas?
Principio: Los indiferentesVirtud: Templanza