Caso — ciudad
Un conductor te cierra y te insulta
Vas manejando y un carro te cierra bruscamente. Frenas a tiempo. El otro conductor, además, te pita y te hace un gesto obsceno por la ventana. Sientes una oleada de adrenalina y el impulso de acelerar para alcanzarlo y decirle cuatro cosas.
No depende de ti
- La forma de manejar de otros
- Su gesto
- Su día y sus problemas
Depende de ti
- Respirar y soltar el acelerador
- Mantener tu seguridad y la de otros
- No devolver el gesto
La mirada estoica
Séneca escribió que el mejor remedio para la ira es la demora. Aquí la demora no es solo sabiduría: es seguridad. Perseguir a otro conductor enfurecido es exponer tu vida por un gesto de tres segundos. La adrenalina es un primer movimiento; no la elegiste. Lo que elijas ahora, sí. Suelta el acelerador, respira profundo tres veces y deja que se aleje. Quizá va tarde a un hospital, quizá tuvo un día terrible, quizá simplemente maneja mal. En cualquier caso, no es tu tarea educarlo. Tu tarea es llegar bien a tu destino. Nadie gana una pelea de tráfico.
El mejor remedio para la ira es la demora.
Para ti
¿Qué te estás jugando cuando respondes a la agresión de un desconocido?
Principio: Libertad emocionalVirtud: Templanza