Caso — ciudad
Atrapado en el trancón
Vas en el bus hacia el trabajo y el tráfico no se mueve. Un accidente bloqueó la avenida. Vas a llegar al menos cuarenta minutos tarde a una reunión importante. Miras el reloj cada minuto, resoplas, y sientes que la ciudad entera conspira contra ti.
No depende de ti
- El accidente
- El tráfico
- La hora a la que llegarás
Depende de ti
- Avisar que llegarás tarde
- Usar el tiempo en algo útil o agradable
- Cómo llegas a la reunión: tenso o sereno
La mirada estoica
Este es el ejercicio estoico por excelencia: una situación que no puedes cambiar ni un milímetro. Mirar el reloj cada minuto no mueve el bus; solo te agota. Epicteto aconseja querer que las cosas sucedan como suceden. Traducido a hoy: el trancón ya es un hecho. Escribe un mensaje breve avisando que llegarás tarde, con una propuesta concreta. Luego tienes un regalo inesperado: cuarenta minutos. Puedes leer, escuchar algo que te guste, llamar a tu mamá o simplemente descansar los ojos. Llegarás tarde de todos modos. Lo único que decides es si llegas agotado por la rabia o sereno.
No pretendas que las cosas sucedan como tú quieres; quiere que sucedan como suceden, y tu vida fluirá serena.
Para ti
¿Qué harías con tiempo perdido si decidieras que no está perdido?
Principio: La dicotomía del controlVirtud: Templanza