Caso — dinero
El vecino estrenó carro
Tu vecino llega con una camioneta nueva. Tú todavía manejas el carro que compraste usado hace ocho años. Esa noche, sin darte cuenta, estás mirando créditos vehiculares en el celular. Tu carro funciona bien, pero de repente te parece viejo y un poco vergonzoso.
No depende de ti
- Lo que compran los demás
- Lo que el vecino piense de tu carro
- La publicidad
Depende de ti
- Preguntarte qué necesitas realmente
- Decidir tus compras con tus propias razones
- Agradecer lo que tienes y funciona
La mirada estoica
Hasta ayer tu carro era perfecto. Lo que cambió no fue el carro, sino tu juicio, y ese juicio lo encendió una comparación. Séneca: no es pobre quien tiene poco, sino quien desea más. Un carro nuevo es un indiferente preferible; si lo necesitas y puedes pagarlo, adelante. Pero pregúntate con honestidad: ¿lo quiero porque lo necesito o para no sentirme menos? Si es lo segundo, la deuda te traerá años de pagos por una tranquilidad que durará semanas, hasta la próxima comparación. Mañana, al encender tu carro viejo, prueba a darle las gracias por los ocho años de servicio. Suena ridículo. Funciona.
No es pobre quien tiene poco, sino quien desea más.
Para ti
¿Qué deseas tener solo porque otro lo tiene?
Principio: Los indiferentesVirtud: Templanza