Caso — familia
Tu hija adolescente te cierra la puerta
Le pides a tu hija de quince años que deje el celular para cenar. Te responde "déjame en paz", se levanta y cierra la puerta de su cuarto de un golpe. Sientes que te falta al respeto y que, si no la castigas ya, perderás toda autoridad. Tienes la mano en el picaporte.
No depende de ti
- Las emociones de tu hija
- Los cambios propios de su edad
- Que te hable hoy
Depende de ti
- Esperar a que ambos estén calmados
- Poner una consecuencia justa, dicha con calma
- Buscar entender qué le pasa
La mirada estoica
Séneca escribió todo un tratado sobre la ira, y su consejo principal cabe en una línea: el mejor remedio para la ira es la demora. Ahora mismo tu juicio es "me está faltando al respeto y debo imponerme ya". Quizá tenga algo de cierto, pero una conversación con la puerta cerrada y ambos alterados solo producirá más portazos. Suelta el picaporte. Dentro de una hora, toca y di: "Lo de antes no estuvo bien, y quiero entender qué te pasa". La consecuencia, si hace falta, se puede poner mañana, igual de firme y sin gritos. Tu autoridad no viene de ganar este minuto, sino de ser alguien estable a quien ella pueda volver.
El mejor remedio para la ira es la demora.
Para ti
¿Qué decisión tomarías distinto si esperaras una hora antes de actuar?
Principio: Libertad emocionalVirtud: Templanza