Caso — trabajo
Un cliente te grita por teléfono
Trabajas en atención al cliente. Un hombre llama furioso porque su pedido no llegó; te insulta, dice que eres un inútil y que va a pedir que te despidan. Tú no manejas la logística ni tienes la culpa del retraso. Llevas seis horas de turno y sientes que se te acaba la paciencia.
No depende de ti
- Su enojo
- El retraso del pedido
- Las palabras que él elige
Depende de ti
- El tono de tu voz
- Ofrecer la solución que sí está a tu alcance
- Poner un límite respetuoso ante los insultos
- Respirar antes de la siguiente llamada
La mirada estoica
Marco Aurelio usa la imagen del promontorio: las olas rompen contra él una y otra vez, y a su alrededor el agua se calma. El insulto es una ola; no tienes que convertirte en ola. Recuerda que su rabia es con la situación, no contigo, aunque vaya dirigida a tu nombre. Epicteto diría que la ofensa solo se completa si tú aceptas el juicio "me ha humillado". Puedes responder con firmeza y calma: "Entiendo su molestia. Voy a ayudarle, y para eso necesito que hablemos con respeto". Después de colgar, tómate treinta segundos. No por él: por la siguiente persona, que merece que la atiendas limpio.
Sé como el promontorio contra el que rompen sin cesar las olas: él se mantiene firme y a su alrededor se calma el hervor del agua.
Para ti
¿Qué frase podrías tener lista para cuando alguien descargue su rabia contigo?
Principio: Libertad emocionalVirtud: Templanza